El castro de Dozón es un asentamiento prehistórico vinculado a la Edad del Hierro, situado frente a la aldea de As Nogueiras, de la que lo separa una vaguada de prados húmedos y verdes. Se emplaza a 677 metros de altitud, en el lugar conocido como Os Castros, un topónimo que remite a la presencia histórica de recintos defensivos. Desde esta posición dominante controla visualmente el entorno parroquial de Santa María de Dozón, visible a escasa distancia hacia el noreste, y el valle regado por las aguas que descienden del Monte da Pena de Francia hasta el Rego Piñeiro, uno de los nacimientos del río Asneiro.
El recinto presenta una planta de tendencia triangular, con una croa claramente definida y rodeada por un potente terraplén defensivo que en algunos puntos alcanza varios metros de altura. Estas estructuras refuerzan el carácter fortificado del asentamiento y permiten comprender su función de control del territorio en época castreña.
La zona superior del castro adopta una forma ovalada y cuenta con una amplia superficie habitable, ampliada por estructuras defensivas exteriores que aumentan notablemente la extensión del asentamiento. En el sector oeste se conserva de forma visible un parapeto de unos dos metros de altura, uno de los elementos más reconocibles del yacimiento, hoy parcialmente cubierto por vegetación autóctona. Integrado en un entorno rural de gran valor paisajístico, el Castro de Dozón permite comprender la organización de los antiguos poblados castreños y su relación con el territorio, constituyendo un enclave de gran interés histórico y cultural del interior de Galicia.