En torno a los 950 metros de altitud se sitúa el mirador del Monte Farelo, un enclave privilegiado que marca el límite natural entre las provincias de Lugo y Pontevedra, dentro de los municipios de Agolada y Antas de Ulla. La Cima do Farelo, con 952 metros, actúa como vértice territorial entre ambas comarcas y ha sido históricamente un punto estratégico de vigilancia y control en el tránsito entre el Deza y A Ulloa. En la actualidad cuenta con una plataforma acondicionada con barandilla que permite disfrutar del entorno de forma segura.
Este relieve forma parte de una alineación montañosa situada a la sombra de la vecina y más conocida sierra de O Faro. Desde O Farelo se abre un amplio panorama del centro de Galicia, caracterizado por un mosaico de paisajes agrarios y ganaderos, interrumpidos por masas forestales y recorridos por numerosos ríos y arroyos que estructuran el territorio. Su posición elevada y despejada lo convierte en un excelente observatorio natural del paisaje interior gallego.
Una de las singularidades más destacadas del Monte Farelo es la posibilidad de contemplar, en días despejados, las cuatro provincias gallegas en una sola panorámica de 360 grados. Hacia el norte se distinguen la sierra de O Careón, en el entorno de Melide, e incluso la lejana sierra de O Xistral; al este aparecen los Ancares lucenses; al sur se levanta la sierra de O Faro, y al oeste la sierra de O Candán cierra visualmente la comarca del Deza. Esta combinación de altura, centralidad y amplitud visual convierte al Farelo en uno de los mejores miradores naturales del interior de Galicia. La amplitud de sus vistas y la sensación de horizonte abierto convierten este lugar en un punto especialmente atractivo para quienes desean contemplar el paisaje de la Galicia interior desde una perspectiva privilegiada.